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Esther de Chiapas, México,
habla de las mujeres
Ser Mujer Indígena
"Nosotras las mujeres indígenas no tenemos
las mismas oportunidades que los hombres, los que tienen todo el
derecho de decidir de todo. Solo ellos tienen el derecho a la tierra
y la mujer no tiene derecho... sufrimos la desigualdad".
Así que aquí estoy yo, una mujer indígena.
Mi nombre es Esther, pero eso no importa ahora. Soy zapatista, pero
eso tampoco importa en este momento. Soy indígena y soy mujer, y
eso es lo único que importa ahora.
Principalmente las mujeres, son ellas las que sienten el dolor del
parto, ellas ven morir sus hijos en sus brazos por desnutrición,
por falta de atención, también ven sus hijos descalzos, sin ropa
porque no alcanza el dinero para comprarle porque son ellas que
cuidan sus hogares, ven qué le hace falta para su alimentación.
También cargan su agua de 2 a 3 horas de camino con cántaro y cargando
su hijo y lo hace todo lo que hace dentro de la cocina.
Desde muy pequeña empezamos a trabajar cosas sencillas. Ya grande
sale a trabajar en el campo, a sembrar, limpiar y cargar su niño.
Mientras los hombres se van a trabajar en las fincas cafetaleras
y cañeras para conseguir un poco de dinero para poder sobrevivir
con su familia, a veces ya no regresan porque se mueren de enfermedad.
No da tiempo para regresar en su casa o si regresan, regresan enfermos,
sin dinero, a veces ya muerto.
Así queda con más dolor la mujer porque queda sola cuidando sus
hijos. También sufrimos el desprecio y la marginación desde que
nacimos por que no nos cuidan bien.
Como somos niñas piensan que nosotros no valemos, no sabemos pensar,
ni trabajar, como vivir nuestra vida. Por eso muchas de las mujeres
somos analfabetas porque no tuvimos la oportunidad de ir a la escuela.
Ya cuando estamos un poco grande nuestros padres nos obligan a casar
a la fuerza, no importa si no queremos, no nos toman consentimiento.
Abusan de nuestra decisión, nosotras como mujer nos golpea, nos
maltrata por nuestros propios esposos o familiares, no podemos decir
nada porque nos dicen que no tenemos derecho de defendernos.
A nosotras las mujeres indígenas, nos burlan los ladinos y los ricos
por nuestra forma de vestir, de hablar, nuestra lengua, nuestra
forma de rezar y de curar y por nuestro color, que somos el color
de la tierra que trabajamos. Siempre en la tierra porque en ella
vivimos, también no nos permite nuestra participación en otros trabajos.
Nos dicen que somos cochinas, que no nos bañamos por ser indígena.
Nosotras las mujeres indígenas no tenemos las mismas oportunidades
que los hombres, los que tienen todo el derecho de decidir de todo.
Solo ellos tienen el derecho a la tierra y la mujer no tiene derecho
como que no podemos trabajar también la tierra y como que no somos
seres humanos, sufrimos la desigualdad.
Toda esta situación los malos gobiernos los enseñaron. Las mujeres
indígenas no tenemos buena alimentación, no tenemos vivienda digna,
no tenemos ni un servicio de salud, ni estudios.
No tenemos proyecto para trabajar, así sobrevivimos la miseria,
esta pobreza es por el abandono del gobierno que nunca nos ha hecho
caso como indígena y no nos han tomado en cuenta, nos ha tratado
como cualquier cosa.
Dice que nos manda apoyo como progresa pero ellos lo hacen con intención
para destruirnos y dividirnos.
Así es de por sí la vida y la muerte de nosotras las mujeres indígenas.
Y nos dicen que la ley cocopa va a hacer que nos marginen. Es la
ley de ahora la que permite que nos marginen y que nos humillen.
Por eso nosotras nos decidimos a organizar para luchar como mujer
zapatista. Para cambiar la situación porque ya estamos cansadas
de tanto sufrimiento sin tener nuestros derechos.
No les cuento todo esto para que nos tengan lástima o nos vengan
a salvar de esos abusos. Nosotras hemos luchado por cambiar eso
y lo seguiremos haciendo. Pero necesitamos que se reconozca nuestra
lucha en las leyes porque hasta ahora no está reconocida.
Nosotras además de mujeres somos indígenas y así no estamos reconocidas.
Nosotras sabemos cuales son buenos y cuales son malos los usos y
costumbres.
Malas son de pagar y golpear a la mujer, de venta y compra, de casar
a la fuerza sin que ella quiere, de que no puede participar en asamblea,
de que no puede salir en su casa.
Por eso queremos que se apruebe la ley de derechos y cultura indígena,
es muy importante para nosotros las mujeres indígenas de todo méxico.
Va a servir para que seamos reconocidas y respetadas como mujer
e indígena que somos. Eso quiere decir que queremos que sea reconocida
nuestra forma de vestir, de hablar, de gobernar, de organizar, de
rezar, de curar, nuestra forma de trabajar en colectivos, de respetar
la tierra y de entender la vida, que es la naturaleza que somos
parte de ella.
Sus modos de tomar acuerdos y las reglas de su convivencia interna
pueden ser vistos con aprobación o reprobación, pero son respetados
y a nadie se persigue por ser de una u otra fracción parlamentaria,
por ser de derecha, de centro o de izquierda.
Fuente: Mensaje Central del Ejército Zapatista de Liberación
Nacional (EZLN) ante el Congreso de la Unión miércoles 28 de marzo
de 2001.
Edición: Revista Serindígena
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