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Inicio I
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En Puerto Edén:
Kawésqar, Navegantes
Originarios
Tras un viaje de tres días, cruzando el Golfo
de Penas y los hermosos canales australes, llegamos a Puerto Edén,
un islote ubicado en el canal Messier, Región de Magallanes. La
gran mayoría de los turistas se dirigen a Puerto Natales, y muchos
de ellos ni se enteran de que aquí viven los últimos kawésqar, canoeros
nómades, cuyas mujeres buceaban desnudas en los helados canales
australes. Apenas adivinan que este pueblo conoce palmo a palmo
las desmembradas tierras australes, interrumpidas por glaciares,
archipiélagos y loberías.
Actualmente la comunidad kawésqar de Puerto
Edén está conformada por 18 personas, entre los que se cuentan María
Isabel y su familia, quien retornó a principios de año a su comunidad
a fin de apoyar la recuperación cultural de su comunidad. Los kawésqar
viven en el llamado “barrio alacalufe", que posee un muelle
y varias casas, de las cuales cuatro fueron donadas por una organización
no gubernamental (ONG) belga. En el año 1936 se instaló la base
de la Fuerza Aérea de Chile, en Puerto Edén. A partir de 1940 una
comunidad kawésqar se instaló al lado de la Ex Base de la FACH,
en una bahía que llamaron Yetarkte, que como dice Gabriela Paterito
“es nombre no más”.
Nombres Kawésqar
Los integrantes de la comunidad kawésqar tienen extraños y poéticos
apellidos: Edén, Navarino, Wellington, Messier, Tonko, Paterito.
Nombres como Francisco, José, Gabriela o Ester se combinan con estos
apellidos increíbles dados en su mayoría por funcionarios del registro
civil, que inscribieron a la comunidad y calcularon sus edades,
por ahí por la década del 40. También persisten los apellidos Caac
y Renchi de Gabriela y Carlos, que al parecer son resabios de sus
antepasados. Los nombres kawésqar, sin embargo, sobreviven en la
comunidad. Por ejemplo, Gabriela se llama Paáksa, Carlos Renchi
es C'akuol, Ester Edén Wellington es Atáp. María Isabel Tonko, hija
de Gabriela Paterito y José Tonko, no alcanzó a recibir su nombre
kawésqar porque fue enviada a un internado de Punta Arenas, siendo
muy pequeña. Su hija María José, en cambio, recibirá un nombre de
labios de su abuela Gabriela, quien se comprometió a buscarle el
epíteto apropiado a su nieta, de acuerdo con la tradición kawésqar.
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