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Nuevo espacio cultural
mapuche-lafkenche:
Renace la Ruka Mapuche
Con sopaipillas, milkaos, pescado al disco,
chicha, muday y catutos, la comunidad festejó este nuevo espacio
cultural, construido por los propios mapuche de la zona y financiado
por el Área Culturas Originarias de la División de Cultura, del
Mineduc. Más de 200 personas, participaron en la inauguración de
la Ruka Cultural Mapuche-Lafkenche, en Puringue Rico, Región de
Los Lagos.
La ceremonia se inició con la llegada de un
grupo de ocho mapuche montados a caballo, vestidos con mantas rojas,
que traían la bandera de Puringue Rico.
Entre ellos, dos mujeres, se erguían orgullosas, a pesar de la abundante
lluvia.
Fuera de la ruka, y aprovechando los momentos en que Chau Ngeñechen
no enviaba a mawun, el espíritu de la lluvia, Guillermo Tripailaf,
anunciaba al Lonko Juan de Dios Caniulaf Hualme, de Maiquillahue
quien instó a la comunidad a tomar decisiones en la sociedad chilena.
Luego se inició la Ceremonia ritual de la Ruka, realizada por las
autoridades espirituales (niegpiñ) Mario Hualme e Isaías Lienlaf.
En ese momento cesó la lluvia y el sol alumbró los rostros de los
niegpiñ, quienes dirigían sus oraciones hacia el este. Con ramas
de Canelo, pedían por la consagración de la Ruka como un espacio
sagrado y espiritual para la comunidad mapuche-lafkenche.
Una ruka del siglo XXI
La Ruka es el primer paso de las Casas
de la Cultura Indígena, iniciativa del Area Culturas Originarias.
Bruno Serrano, Coordinador del Área Culturas Originarias, destacó
la importancia de los espacios destinados al desarrollo cultural
de los pueblos originarios "con la construcción de las Casas
de la Cultura Indígena se produce una participación en la reconstrucción
de la propia memoria, generando una participación dinámica, no asistencialista",
aseveró. La vivienda tradicional fue construida con madera nativa
y recubierta con junquillo, material que se impermeabilizará a medida
que el humo del fogón (kütral), lo cubra de una capa de hollín (mulpun).
La entrada principal está orientada hacia el este, ya que según
la tradición mapuche debe recibir la energía y los rayos del sol
provenientes del Puel Mapu (la tierra del este).
La ruka tradicionalmente cumplía un papel fundamental en la educación
de los niños: los mayores enseñaban a sus hijos y nietos el mapuche
rakidüam, el pensamiento mapuche.
Hoy, la Ruka Cultural Mapuche-Lafkenche se proyecta como un importante
espacio para el rescate cultural: “A futuro puede enseñarse
el mapudungun, y generar espacios que sirvan para muestras culturales
y artísticas, pero complementando con la enseñanza del idioma, y
eso es más enriquecedor que estarlo haciendo en una sala de clases”,
explicó Jaime Lienlaf, uno de los gestores del proyecto.
La iniciativa cultural, nacida de la propia comunidad, fue acogida
por el Área Culturas Originarias, instancia que financió las obras.
La construcción y administración de los fondos estuvo a cargo de
la Asociación Lafkenche, organización de la cual surgió un grupo
de ocho mapuches que trabajó durante un mes en la construcción de
la vivienda. En dicho proceso, la cultura y la lengua se revitalizaron
“la gente conversaba en mapuche y decían cómo debía hacerse
la ruka, lo que no es habitual. Cuando pedían el hacha o cualquier
herramienta, lo hacían en mapudungun: uno quedaba observando, veía
como afloraba la cultura, en forma natural”, recuerda Lienlaf.
*Muday: bebida de trigo o maíz fermentado, tradicional mapuche.
*Mawun: Espíritu de la lluvia.
*Catuto: pan tradicional mapuche, hecho de maíz o trigo molido.
Revista Serindígena
28/06/2002
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