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Hablan las Comunidades williche de la provincia de Osorno

El bosque es todo para nosotros

"El bosque es todo para nosotros, es nuestra vida" explica Miriam Yefi, dirigente de la comunidad Lafquen Mahuidam, de Caleta Milagros. "Nosotros somos de la tierra, del bosque. Nosotros como williche y como personas, nacemos de un ser: lo más cercano que tenemos son nuestros árboles, nuestro aire, es el único lugar que uno puede respirar aire puro, libre de contaminación" agrega.

El proyecto Ruta Costera del Ministerio de Obras Públicas, tiene como objetivo sacar del aislamiento a las comunidades costeras, junto con estimular el turismo en la zona. Sin embargo, para la Coalición por la Conservación de la Cordillera de la Costa (CCCC) (1), la iniciativa víal traería la destrucción del bosque nativo (siempreverde), escasamente intervenido y uno de los últimos remanentes del bosque costero en Chile. Además, en el ecosistema se encuentran lugares sagrados de la cultura williche, hierbas medicinales, enredaderas como el voqui pilfuco (usado en la elaboración de artesanía tradicional), y la leña para el invierno. El bosque nativo mantiene limpios los ríos, alimenta a los animales, entrega frutos como avellanas y diversos hongos comestibles.

Valor ecológico del bosque nativo siempreverde

El ecosistema costero de la X región, es un "bosque de frontera" (o primario), es decir que aún goza de poca intervención humana. Este bosque posee una alta biodiversidad, cuyo valor radica en la cantidad de especies endémicas u originales, tales como el monito del monte, marsupial.
Aquí habita el huillín (nutria de río), el pudú (el más pequeño de los ciervos), el chucao y la güiña, especie que requiere de 132 ha. de bosque nativo para reproducirse. Aquí crece el olivillo costero, el canelo -árbol sagrado de los mapuche-williche, el alerce (especie en extinción), musgos, helechos y diversas enredaderas.

Somos de la tierra

De las diez comunidades williches, ubicadas entre Chaihuín y San Pedro, nueve están en contra del proyecto víal, según declararon públicamente.
"El bosque es todo para nosotros, es nuestra vida" explica Miriam Yefi, dirigente de la comunidad Lafquen Mahuidam, de Caleta Milagros. "Nosotros somos de la tierra, del bosque. Nosotros como williche y como personas, nacemos de un ser: lo más cercano que tenemos son nuestros árboles, nuestro aire, es el único lugar que uno puede respirar aire puro, libre de contaminación" agrega.
Para la cultura mapuche-williche el valor del bosque nativo va mucho más allá de la concepción productiva y ecológica de este ecosistema: es un espacio espiritual, ancestral, poblado por espíritus a los que se debe respetar.
"Nosotros por el bosque vivimos. Espiritualmente es más sagrado que ir a una iglesia católica, porque si yo voy al bosque a confesarme delante de un árbol que es sagrado, no me estoy confesando delante de un humano. Ahí soy fuerte, yo respeto mucho el bosque y la Ñuke Mapu, la madre tierra", explica Matías Huenupán, presidente comunidad Trafunco-los Vados.
Para Carlos Paillamanque, en el bosque están todos los elementos culturales de los williche "Los cerros, los wenkules, los filu (tipos de reptiles), los espíritus, se encuentran en el bosque. Es lamentable que el bosque esté amenazado por la carretera, y la deforestación", explica el Coordinador de la Red de Parques Comunitarios Mapu Lahual, en la provincia de Osorno.
En tal sentido, el proyecto víal afecta la espiritualidad, los recursos y la relación de los williche con su entorno. "El impacto cultural más grande sería que fraccionaría las comunidades. Por otro lado, la gente perdería sus sitios sagrados donde hacen sus ceremonias. Entonces eso provocaría una pérdida cultural tanto de los recursos donde trabajan las comunidades, como de las ceremonias mismas, religiosas", según opina Carlos Paillamanque.
"Nosotros estamos en contra de la carretera costera, porque se van a contaminar las aguas, se va a ensuciar el bosque. No va a faltar el que es desordenado, que va a pasar a tirar cualquier cosa. Porque hoy día las carreteras y caminos desgraciadamente sirven para basurero", agrega Matías Huenupán.


Rosa Mosqueta.
"Nosotros por el bosque vivimos. Espiritualmente es más sagrado que ir a una iglesia católica , si yo voy al bosque a confesarme delante de un árbol que es sagrado, (...). Ahí soy fuerte, yo respeto mucho el bosque y la Ñuke Mapu, la madre tierra"
Matías Huenupá
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aleta Cóndor. Foto: Daniel Wilson
"Los cerros, los winkules, los filu (tipos de reptiles),
los espíritus,
se encuentran en el bosque.
Es lamentable que el bosque esté amenazado por la carretera, y la deforestación".
Carlos Paillamanque